
Al igual que ocurre con el acero, el reciclado del aluminio necesita de una separación en origen y de una recogida selectiva previa, este es llevado a un planeta de clasificación. Aquí es separado del resto de materiales mediante un separador de Foucault, sistema que utiliza campos magnéticos opuestos y desvía el aluminio aparte de los otros tipos de envases.
A partir de aquí, el aluminio se empaca y es trasnportado a un centro de reciclado. Aquí se realizan una serie de procesos destinados a conseguir que el aluminio pueda ser devuelto al ciclo del mercado:
- Triturado y eliminación de impurezas del aluminio
- Lavado y secado para eliminar restos orgánicos y humedad.
- Se introducen las virutas de aluminio en un horno de reverberación donde se funde el aluminio y se forma lingotes de aluminio o láminas.
- Fabricación de nuevos productos.

